Ejercicio: Posibilidades estructurales y gráficos

El montaje está presente en todos los momentos de la realización cinematográfica. Desde la concepción de una idea hasta la manera en la que se presenta la película por primera vez.

Aplicando esta vaga idea del montaje como “el orden de las tomas” en la película y llevándola hasta el proceso de escritura, podríamos definir el montaje como “el orden de los momentos” de la historia.

Si lo pensamos más en un guion cinematográfico, el montaje está presente al momento de re-organizar la narración. Aquí podríamos ahondar en elementos literarios como tiempos del relato y espacios del mismo, ya que las estrategias narrativas aplicadas al tiempo del relato nos permiten jugar con posibilidades de narración.

De ahí parte esta pequeña experimentación: definir una serie de “momentos” dentro de la historia (aclaro que son momentos y no escenas o secuencias en particular, pues la historia sigue en desarrollo) y asignarle un valor totalmente relativo: la intensidad dramática, estableciendo la escala de 1 a 5.

En un primer planteamiento, coloqué los momentos pensando en el primer borrador del argumento que estuve trabajando

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Posterior a esto, decidí alterar el orden de los momentos presentados en la idea original, explorando las posibilidades narrativas de dos nuevos planteamientos:

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Tras observar las 3 gráficas y los 3 planteamientos me vienen diversas ideas a la mente:

¿Realmente esos momentos deben tener esas intensidades dramáticas? ¿No valdría la pena explorar, de la misma manera que se hizo con los momentos, asignar distintas intensidades dramáticas a cada uno de los momentos y comparar las posibilidades dramáticas de la historia como tal?

Creo que es un ejercicio interesante para desarrollar más adelante, por ahora, me quedo con el planteamiento dos. Siento que la historia es más dinámica y puede transmitir mejor mis ideas.